Trabajar en equipo siempre nos dará mayores resultados, pero eso implica confianza, unidad, conocimiento muto, buena comunicación, y cuando se trata de servir a Dios, ante todo se requiere caminar en amor; el amor de Dios que nos lleva a tolerar, acompañar, perdonar y animar continuamente, avanzando todos hacia el objetivo principal: Que la obra de Dios avance y que Cristo sea glorificado en todo.